Nouvelle
Nouvelle transforma el cabecero en una instalación luminosa.
Dos paneles enmarcan la luz que se esconde en su interior: un haz fino y vertical marca
los límites laterales, envolviendo la cama en un ligero resplandor que
modela los volúmenes y transforma la zona de descanso en un espacio íntimo y suspendido.

La luz
como materia
El resplandor vertical que emerge entre los dos paneles del cabecero es un elemento de diseño en toda regla: modela los contornos, crea profundidad, transforma la cama en una arquitectura luminosa que confiere al descanso una dimensión de absoluta serenidad. La luz se convierte en mobiliario, parte integrante del diseño más que un añadido decorativo.
Este efecto se combina con la solidez material del aglomerado laminado, que confiere al cabecero una presencia concreta y tangible, arraigando la cama en el espacio con un equilibrio preciso entre luminosidad y peso visual.