Desire
Desire transforma el cabecero en un elemento arquitectónico que dialoga con el espacio.
Las franjas horizontales se suceden con un ritmo mesurado, ampliando la percepción de la habitación
y aportando al corazón del dormitorio una continuidad visual de gran refinamiento.

Proporción y adaptación
El ritmo horizontal de Desire es una elección de diseño deliberada que interviene en la percepción del espacio, ampliando visualmente sus proporciones y creando un efecto de continuidad que convierte la cama en el eje arquitectónico del dormitorio. Tres alturas de cabecero —alta, media y baja— garantizan flexibilidad para cada contexto.
La modularidad viva de Desire se expresa en la posibilidad de elegir la configuración más adecuada para el espacio: con el somier Ermes o Adair, la cama se adapta sin perder nunca su identidad de diseño contemporáneo y con carácter.