Hug
Hug es la encarnación de la ligereza: las patas transparentes que la sostienen hacen que parezca flotar en el espacio,
mientras que el cabecero oculta su suavidad tras la racionalidad de su diseño, creando una presencia de discreción refinada.

Ligereza en equilibrio
La sensación de suspensión de Hug se debe a la transparencia estructural de las patas, que elevan el fino somier del suelo: el mueble parece flotar, libre del peso visual que suele caracterizar a una cama de matrimonio. Una ligereza buscada, no casual, que transforma el dormitorio en un espacio de tranquilidad visual.
El cabecero acolchado combina su comodidad con un diseño racional y sobrio, que no presume, sino que acoge, creando un dormitorio de identidad discreta e impecable.